De vuelta en casa
y en una aceptable silla encontrada en algún callejón
sol@ de soledumbre y sec@,
sin pétalos en el bolsillo,
hech@ un eco seguro de sí mismo,
puteril,
mosquito hecho de hierba buscando la vena precisa,
te imaginas en la línea de un bar.
El ensueño es una secuencia trenzada de astrosegundos
todos diferentes y logrados, aparentando una segura seguridad,
moviéndose al ritmo de cándombes enfrascados
y memorias digitales,
múltiples movimientos de grillo,
cuando el viento del otoño
jugando a ser olvido
entra por la ventana
y te toma el pelo.
Sunday, October 08, 2006
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment