La música no tiene una hora exacta.
Cae después de cruzar billones años luz por los caminos perdidos del tiempo
y se dirige hacía mí con sus caricias fingidas por autopistas de ópalo que nadie ha limpiado. Da saltos azufres por los estantes vacíos de la cocina en vibraciones de luz ondulante. La oscilación sonora del principio me compara con el semen. Yo le respondo: "soy la nieve mordida por el antílope."
Tuesday, December 19, 2006
Monday, December 18, 2006
Saturday, December 16, 2006
Thursday, November 16, 2006
estación de ciervos
Afuera:
árboles temblando en el viento,
tiritando
y hojas escarpadas que caen
presas del vértigo
sobre otras hojas.
Desde este ángulo:
más a salvo
y llena de hojarasca
Ester es un sueño que mira
caer el otoño por la ventana:
el sereno de noviembre ha mojado sus pensamientos
y la respuesta yace en la lluvia.
árboles temblando en el viento,
tiritando
y hojas escarpadas que caen
presas del vértigo
sobre otras hojas.
Desde este ángulo:
más a salvo
y llena de hojarasca
Ester es un sueño que mira
caer el otoño por la ventana:
el sereno de noviembre ha mojado sus pensamientos
y la respuesta yace en la lluvia.
Monday, October 16, 2006
Regreso
Finalmente libre,
desconectad@ y sin ningún puerto abierto,
con los sentimientos a 35mm, panorámicos,
y divagando por los rincones vacíos y mojados de la imaginación,
arpegios de humo y pantuflas en los pies
porque el piso está frío y nublado
y no queda nadie más que un mosquito frutero pegado al monitor
decididamente atareado a convencerme lo opuesto,
sí,
he decidido volver a casa.
desconectad@ y sin ningún puerto abierto,
con los sentimientos a 35mm, panorámicos,
y divagando por los rincones vacíos y mojados de la imaginación,
arpegios de humo y pantuflas en los pies
porque el piso está frío y nublado
y no queda nadie más que un mosquito frutero pegado al monitor
decididamente atareado a convencerme lo opuesto,
sí,
he decidido volver a casa.
Saturday, October 14, 2006
Cambiando mp3s en el metro
Las avenidas ya no necesitan faros,
tampoco veredas o semáforos
ni rejas que impidan continuar el juego
de los púrpuras núcleos de la tarde.
La materia se desmaterializa:
surfea perfecta el espacio que se mueve sobre otro espacio
-lagartija por un parque titilante en el rostro de la computadora-
planea la luz del sol recién venado,
camino al ningún lugar,
escribiendo y borrando,
guardando el producto en sus arcas de colirio,
empapelado siempre en las mismas jotas,
limitada al fondo de su copa,
porque sabe que no puede tocar el cabello del Inti.
Los pasos se siguen así mismos
como latas vacías por el paradero de los diarios tristes,
jugando a ser la espera sentada en una banca
porque han perdido sus alas
y sus medias,
y sus pies,
y sus uñas heridas por octubre,
y te encuentras nuevamente rodead@ por cientos de otros estados,
eres un personaje de canción melosa
rodando por el metro más triste del mundo y una bicicleta sin frenos,
sin ningún rumbo preciso,
en medio de un concierto de sobres registrados
y malas noticias.
Cierras los ojos y cambias de rola,
pretendes también ser un virus y un producto;
eres viernes y tu vida
recién empieza.
tampoco veredas o semáforos
ni rejas que impidan continuar el juego
de los púrpuras núcleos de la tarde.
La materia se desmaterializa:
surfea perfecta el espacio que se mueve sobre otro espacio
-lagartija por un parque titilante en el rostro de la computadora-
planea la luz del sol recién venado,
camino al ningún lugar,
escribiendo y borrando,
guardando el producto en sus arcas de colirio,
empapelado siempre en las mismas jotas,
limitada al fondo de su copa,
porque sabe que no puede tocar el cabello del Inti.
Los pasos se siguen así mismos
como latas vacías por el paradero de los diarios tristes,
jugando a ser la espera sentada en una banca
porque han perdido sus alas
y sus medias,
y sus pies,
y sus uñas heridas por octubre,
y te encuentras nuevamente rodead@ por cientos de otros estados,
eres un personaje de canción melosa
rodando por el metro más triste del mundo y una bicicleta sin frenos,
sin ningún rumbo preciso,
en medio de un concierto de sobres registrados
y malas noticias.
Cierras los ojos y cambias de rola,
pretendes también ser un virus y un producto;
eres viernes y tu vida
recién empieza.
Sunday, October 08, 2006
De vuelta en casa
y en una aceptable silla encontrada en algún callejón
sol@ de soledumbre y sec@,
sin pétalos en el bolsillo,
hech@ un eco seguro de sí mismo,
puteril,
mosquito hecho de hierba buscando la vena precisa,
te imaginas en la línea de un bar.
El ensueño es una secuencia trenzada de astrosegundos
todos diferentes y logrados, aparentando una segura seguridad,
moviéndose al ritmo de cándombes enfrascados
y memorias digitales,
múltiples movimientos de grillo,
cuando el viento del otoño
jugando a ser olvido
entra por la ventana
y te toma el pelo.
y en una aceptable silla encontrada en algún callejón
sol@ de soledumbre y sec@,
sin pétalos en el bolsillo,
hech@ un eco seguro de sí mismo,
puteril,
mosquito hecho de hierba buscando la vena precisa,
te imaginas en la línea de un bar.
El ensueño es una secuencia trenzada de astrosegundos
todos diferentes y logrados, aparentando una segura seguridad,
moviéndose al ritmo de cándombes enfrascados
y memorias digitales,
múltiples movimientos de grillo,
cuando el viento del otoño
jugando a ser olvido
entra por la ventana
y te toma el pelo.
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